Sofocos
Ese calor que sube de golpe y te enciende la cara (en pleno invierno)
23 de mayo de 2026
Estás en una reunión, en el súper o viendo una serie, y de repente sube. Una ola de calor desde el pecho hacia la cara, la piel que se enciende, el sudor. Dura unos minutos y se va, dejándote acalorada y, a veces, avergonzada sin motivo.
No te lo estás inventando
El sofoco es el síntoma más conocido de esta etapa… y aun así llega sin que nadie te haya explicado qué es, por qué pasa ni cuánto dura. Y cuando aparece antes de tiempo —con la regla todavía viniendo—, muchas mujeres ni se plantean que pueda ser perimenopausia.
Qué puede estar pasando
En el cerebro hay una zona que funciona como termostato del cuerpo. Los vaivenes de estrógeno de esta etapa lo vuelven hipersensible: interpreta que tienes demasiado calor cuando no es verdad, y lanza la respuesta de emergencia — vasos dilatados, sudor, calor que sube. Eso es un sofoco: una falsa alarma del termostato.
Cada mujer los vive distinto: algunas apenas los notan, otras los tienen varias veces al día, de día o de noche.
Qué es normal y cuándo hablarlo con tu médica
Los sofocos son muy frecuentes en esta etapa, pero eso no significa que haya que aguantarlos sin más: si son intensos, te despiertan por la noche o afectan a tu vida, coméntaselo a tu médica — existen opciones que valorar en consulta, y es ella quien puede orientarte según tu caso.
No estás sola en esto
La próxima vez que suba la ola, ya no vendrá con miedo. Sabrás qué es: tu termostato dando una falsa alarma. Molesto, sí. Un misterio, ya no.
Información para orientarte, no un diagnóstico ni un tratamiento. Para eso, siempre tu médica.